lunes, 3 de junio de 2013

LA ENCOMIENDA “El trabajo de los Indios”.
















La dura realidad demostró desde un comienzo que la conquista no podía tener un solo fin misional de evangelización. Si no que era preciso retribuir a los conquistadores mediante servicios prestados a la corona.
Por eso dese el comienzo de la conquista de la española (Cuba) y Santo Domingo se estableció el sistema de los “repartimientos y encomiendas”

Hay que argumentar además otro problemilla que existía en relación a los indígenas, que era la “naturaleza” de estos, este debate llego a tal extremo que se llegó a afirmar que los naturales no eran hombres sino bestias y por ende  serían incapaces de recibir la fe y de gobernarse por sí mismos.
Finalmente la discusión del debate quedo zanjada cuando el Papa Paulo III reconoce la capacidad racional de los naturales. En 1537.

Hay que reconocer que la Corona Española por su parte siempre tarto de obtener un buen trato y reconocer a los naturales como seres humanos…Sin embargo esto a la práctica nunca seria llevado como tal.


Aparecerá un nuevo sistema de trabajo para el indígena “la encomienda”.
Los repartimientos  o mercedes de tierras eran las tierras que se les concedían a los conquistadores y las encomiendas en cambio eran los aborígenes que se encomendaban al conquistador o aun español ilustre, con el propósito de trabajar los indios bajo la dirección de estos a  cambio de recibir la evangelización.
Pero como todo sistema de trabajo no faltarían los problemas ya que se prestaría para ejercer toda clase de abusos, ya que finalmente los conquistadores con este sistema quisieron lograr solo intereses económicos personales.
En definitiva la cuestión del trabajo de los indios dividió profundamente a los españoles, originando con esto una prolongada polémica en el que intervinieron teólogos y letrados.

Los problemas de este sistema de trabajo se hicieron sentir en primer lugar en la isla de Santo Domingo donde el sistema de encomienda se había degenerado en una verdadera esclavitud de indios. Los encomenderos hacían trabajar a los indios a los trabajos más duros amenazados y perseguidos por feroces canes cuando estos pretendían arrancarse. Este trabajo sumado a las largas jornadas laborales, malos tratos, epidemias como la viruela y tifus entre otras, redujeron enormemente a la población indígena.
Sin embargo hubo españoles que si se preocuparon y defendieron la cauda indígena, que fueron especialmente miembros de la Iglesia, nos estamos refiriendo al fraile Bartolomé de las Casas.



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